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Miércoles, 01 Julio 2015 12:26

Juegos de la XXVI Olimpiada, Atlanta 1996

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Juegos de la XXVI Olimpiada, Atlanta 1996

Atlanta1996Conrado Durántez, Presidente de la Academia Olímpica Española, realiza en esta serie de artículos un recorrido por las Olimpiadas de la Era Moderna desde la restauración del Movimiento Olímpico por Pierre de Coubertin en 1894 hasta nuestros días. En este capítulo viajamos a Atlanta (USA), a quien se adjudicó la celebración de los Juegos de la XXVI Olimpiada de la Era Moderna.

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A los Juegos del Centenario del moderno olimpismo optaron como ciudades candidatas: Atenas, Atlanta, Belgrado, Manchester y Toronto. Atenas con su slogan de los Juegos de Oro, partía como favorita para el sector culturalista del olimpismo, que evaluaba, en su justa medida, los poderosos condicionantes de tradición, arte e historia. Pero en la votación final celebrada el día 18 de septiembre de 1990 en Tokio, con ocasión de la 96ª Sesión del COI, la capital americana del estado de Georgia se alzó con el triunfo, otorgándose con ello por séptima vez al patronazgo norteamericano la organización de unos Juegos (Saint Louis 1904, Los Ángeles 1932 y 1984, Lake Placid 1932 y 1980 y Squaw Valley 1960).

Medallas Atlanta 1996

Medallas de los Juegos de la XXVI Olimpiada - Atlanta 1996

El inesperado triunfo de la candidatura yanqui, habrá de provocar amarga desilusión y desaliento en los gestores de la opción ateniense y en Grecia en general, con suspicaz valoración sociológica de tan insólito resultado, que habría de motivar el histórico razonamiento de la emblemática Ministra de Cultura Melina Mercouri:

“La Coca-Cola ha derrotado al Partenón”.

Los Juegos de Atlanta, pasarán al balance histórico del moderno Olimpismo, como un exponente de negocio, mercado y feria. No en vano, los dinámicos impulsores de la candidatura triunfante, valoraron los beneficios económicos potenciales a obtener por la organización de la XXVI Edición Olímpica, en una suma, nunca inferior, en el peor de los casos, a cien millones de euros.

Antorcha Atlanta 1996

Antorcha de los Juegos de la XXVII Olimpiada - Atlanta 1996

En la Jornada de la ceremonia inaugural, fue emocionante y patética a la vez, la figura del otrora poderoso púgil Cassius Clay, evaluado en su día como el mejor boxeador de los grandes pesos de la historia, cuando aquejado por el parkinson, alumbró con temblorosa mano el fuego del Pebetero Olímpico.

Pebetero Atlanta 1996

Pebetero Atlanta 1996

Sin embargo, en el terreno estrictamente deportivo, la nueva edición olímpica, supuso un nuevo récord de países participantes (197) así como de pruebas a disputar (271) y atletas concursantes (10.332).

Michael Jhonson

Michael Jhonson (USA)

La figura descollante de los Juegos ser la del vigoroso atleta negro norteamericano Michael Johnson, el que con su peculiar estilo atípico y envarado, se impuso con autoridad en la distancia de los 200 y 400 metros lisos y en ambas con récord olímpico. También la portuguesa Fernanda Ribeiro pasará a la historia por su victoria en los 10.000 metros lisos, obtenida con récord olímpico. El equipo español cuajó una gran actuación en Atlanta, manteniendo en esta ocasión el alto nivel deportivo demostrado en la precedente edición de Barcelona.

Equipo Español Hockey Hierba Atlanta 96

Equipo Español masculino hockey hierba Atlanta 96

Consiguieron medalla de oro: Miguel Indurain (ciclismo contrarreloj), el equipo de gimnasia rítmica y el de Waterpolo masculino, Theresa Zabell y Begoña Vía Dufresne (vela 470); Fernando León y José Ballester (vela, tornado). Obtuvieron medalla de plata: Fermín Cacho (atletismo 1.500 m.), Abraham Olano (ciclismo contrrareloj), Ernesto Pérez Lobo (judo de 59 kilos), Sergi Bruguera y Arantxa Sánchez Vicario (tenis individual) y el equipo masculino de hockey. A su vez consiguieron medalla de bronce: Valentín Massana (atletismo 50 kms. marcha), Rafael Lozano (boxeo 48 kg), Isabel Fernández (judo 56 kg), Yolanda Soler (judo 48 kg), Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez (tenis dobles) y el equipo de balonmano masculino.

Equipo Español De Waterpolo Atlanta 1996

Equipo Español masculino de waterpolo - Atlanta 1996

Mascota Atlanta 1996Durante el periodo de la olimpiada, el COI velando por el cumplimiento de los principios contenidos en la Carta Olímpica excluyentes de cualquier matiz discriminatorio y a la vez, tratando de impulsar la participación de la mujer tanto en la competición como en la dirigencia deportiva1, convoca entre los días 14 al 16 de octubre de 1997 en el Museo Olímpico de Lausana, la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer y el Deporte. La nueva tendencia trata de corregir una tradicional anomalía histórica acerca del papel femenino en el olimpismo, excluida como estaba la mujer en la antigüedad de la asistencia a los Juegos, bajo drástica pena de muerte2, y preferida también en el inicial periodo coubertiniano, y no exclusivamente por personal decisión del genial humanista, sino más bien, por los rígidos convencionalismos condicionantes de la época, que relegaban el papel femenino en la sociedad al exclusivo fin de la maternidad, para la que el deporte, según los médicos del momento, era nociva práctica3.

A la ciudad de Lausana acudieron doscientos veinte delegados venidos de noventa y seis países en representación del movimiento olímpico, las Naciones Unidas, organizaciones internacionales y no gubernamentales así como instituciones universitarias y centros de investigación. Tres días de intensos debates, trataron sobre las Mujeres y el Movimiento Olímpico, el papel de la mujer en la administración y el entrenamiento, la cultura y deporte femenino; la educación y la salud de la mujer por el deporte y la actividad física y el soporte gubernamental y no gubernamental en el desarrollo del deporte femenino4.

Entre los días 17 a 20 de septiembre de 1996, tiene lugar en la ciudad del Havre, el desarrollo del Congreso del Centenario, en recuerdo del que en su día realizó Pierre de Coubertin como primero de la serie de Congresos Olímpicos, con los que pretendía “culturizar” el deporte. En aquella ocasión y entre los días 26 al 31 de julio de 1897, se centró el Congreso sobre las bases de “cuestiones de higiene, pedagogía e historia relacionadas con los ejercicios físicos”. El Congreso del Centenario, se basó sobre el lema “Coubertin y el Olimpismo. Cuestiones de futuro”. Organizado por el Comité Internacional Pierre de Coubertin, CIPC, con el apoyo del COI y de las instituciones francesas, el Congreso representó un éxito organizativo, en donde un nutrido grupo de prestigiosos oradores, desarrollaron un complejo programa de temática olímpica, siendo clausurado el ciclo con un discurso del Presidente Samaranch5.

La proliferación en la organización de grandes acontecimientos deportivos concebidos y estructurados a imagen y semejanza de los Juegos Olímpicos, tiene un exponente más en los Juegos Mundiales de la Juventud en Moscú, entre los días 11 al 19 de julio de 1998. Cabría preguntarse, ¿es que precisamente los Juegos Olímpicos no son para la juventud? En todo caso, siete mil quinientos atletas de ciento treinta y un países compitieron en quince deportes oficiales, más otros veintinueve más de exhibición.

La “llama olímpica”, que había sido encendida en Atenas el 23 de junio, recorrió trece regiones de la Federación de Rusia6 y el histórico Estadio Luzhniki, pieza central de los Juegos de la XXII Olimpiada, fue remodelado y acondicionado para el multitudinario evento que giró bajo el lema Moscú, un mundo abierto a la juventud y a la infancia. Varias manifestaciones culturales acompañaron al calendario de competiciones deportivas y el COI coorganizador del evento, estuvo presente en los actos con una nutrida representación integrada por treinta y dos de sus miembros, así como el Presidente Samaranch.

La candidatura de Salt Lake City para organizar los XIX Juegos Olímpicos de Invierno, había sido ganada por una abultada mayoría en la votación habida al efecto el 16 de junio de 1995 en Budapest, dentro de la 104ª Sesión del COI.

Pero a comienzos de 1999, una carta anónima filtrada a la prensa yanqui, quizá por algún vengativo represaliado del Comité Organizador y en la que se denunciaba corrupción en la gestión para captación de votos, fue el epicentro de un sórdido terremoto que movió hasta los más sólidos cimientos del COI.  La fehaciencia comprobada, de algunos casos aislados de culpabilidad, fue pauta de una inductora campaña en la prensa norteamericana y anglosajona, en la que se cuestionó la global honorabilidad del COI, con precisos ataques a su presidente. Algunos senadores republicanos como John McCain y Ted Stevens7 se mostraron especialmente virulentos en la cuestión, pese a que todos los conocimientos olímpicos del primero, cabían en el espacio de un sello de correos, como sarcásticamente comentó el ponderado profesor John Lucas.

En el desnortamiento al uso, tan habitual en el mundo yanqui, y en lugar de hacer una severa investigación inicial de su equipo de corruptores organizados, que dilapidaron ilegalmente importantes sumas de caudales públicos y que como íncubos deberían en primer término responder8, los dardos de las drásticas represalias se dirigieron mayoritariamente contra el COI, al que amenazaron con draconianas medidas de represión y cerco económico, si no se daba al efecto una explicación convincente. El Presidente Samaranch hubo de comparecer ante el Senado de EE.UU. para defender la postura del COI que el mismo Federal Bureau of Investigation (FBI), había calificado como víctima del grupo corruptor yanqui9. La catarsis olímpica se salvó con catorce miembros del COI investigados por conducta inadecuada, de los cuales cuatro dimitieron y seis más fueron expulsados, creándose una Comisión de Ética, como entidad garante para el buen hacer en el futuro, y así mismo otra más denominada COI 2000 encargada de revisar y actualizar toda la estructura olímpica, cambiando radicalmente, entre otros extremos, el sistema de selección y elección de futuras sedes olímpicas.

El desproporcionado ruido y escándalo generado en la prensa yanqui y seguido por sus organismos oficiales, pese al reducido motivo comprobado, mínimo respecto al cotidiano quehacer nacional e internacional del gran gendarme mundial norteamericano, hizo que se alzasen voces de prestigiosos dirigentes deportivos internacionales, que los tacharon de “matones” y de cómo su antiético y parcial actuar estaba generando en su contra, una situación de resentimiento generalizado en la comunidad deportiva internacional, en la que progresivamente, van perdiendo liderazgo deportivo10.

La implacable lucha contra el dopaje impulsa al COI a la convocatoria en Lausana, entre los días 2 al 4 de julio de 1999, de una Conferencia Mundial sobre el Dopaje en el Deporte con la asistencia de más de seiscientos delegados, entre los que se encontraban varios ministros y representantes de organizaciones intergubernamentales, miembros del COI y de los CON de Federaciones Internacionales, así como expertos y atletas. La conferencia se clausuró con una declaración de objetivos y principios y halló continuismo nueve meses más tarde, cuando 2l 10 de noviembre de 1999 se crea, también en Lausana, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) constituida por diez miembros iniciales, ampliables hasta treinta y cinco, con mandato de tres años renovable por dos veces y siendo presidida por el Primer Vicepresidente del COI, Richard Pound.

Unos meses más tarde, y también en Lausana, tuvo lugar, el 13 de enero, la constitución del Consejo de Fundación del AMA que trazó un plan de actuación para el 2000, figurando como  objetivos fundamentales dentro de la compleja tarea del organismo, los de la realización de controles sorpresa fuera de las competiciones; establecer un procedimiento de acreditación de laboratorios; mejorar el sistema de gestión de los controles antidopaje; armonización de los reglamentos sobre la materia y promover campañas de mentalización dirigidas a atletas y entrenadores, denunciando los gravísimos riesgos del dopaje, intentando convencer a los gobiernos con el fin de que establezcan medidas en cada nación, sobre la prohibición de circulación y venta de sustancias prohibidas.

La búsqueda de la paz internacional, como uno de los objetivos fundamentales del olimpismo a tenor de sus principios filosóficos y en cumplimiento de los mandatos de la Carta Olímpica, motivó la convocatoria en París y entre los días 5 al 7 de julio del año 1999 de una Conferencia Mundial sobre la Educación y el Deporte para una Cultura de la Paz. Auspiciada la convocatoria por el COI y la UNESCO, en cuya sede se desarrolló la Conferencia, la misma convoca a 260 delegados que debatieron durante tres días, acerca de la implantación de una cultura de paz en el mundo propiciada por la vía del deporte, los valores éticos del olimpismo, la integración comunitaria y la cooperación internacional, poniéndose de manifiesto cómo el deporte genera una cultura de paz basada en el respeto a la diversidad cultural, la promoción de la tolerancia, la solidaridad, el diálogo y la reconciliación y si la educación es elemento básico para un entendimiento pacificador, el deporte constituye un eficaz instrumento educador11.

El clima pacifista que impregna los ambientes deportivos internacionales del momento, culmina cuatro meses más tarde durante la 54ª Sesión y Asamblea de las Naciones Unidas reunida en Nueva York el 24 de noviembre y que adoptó por unanimidad la Resolución:

“Por la construcción de un mundo mejor y más pacífico gracias al deporte y al ideal olímpico”

En dicha resolución figuran como co-autores el número record de 180 estados sobre 188. En la Resolución que al efecto se adoptó se pide:

“A todos los estados miembros cooperar con los esfuerzos del Comité Olímpico Internacional para hacer de la Tregua Olímpica, un instrumento de paz, de diálogo y de reconciliación en las zonas de conflicto más allá del periodo de duración de los Juegos Olímpicos.”12

En la antesala cronológica del cambio de olimpiada, tienen lugar decisiones trascendentales tendentes al afianzamiento y consolidación de la paz a través del olimpismo. En este sentido, la Federación Internacional para la Tregua Olímpica (FITO), creada por el COI celebra, en el día 24 de julio del 2000 su primera Sesión en Atenas.

En el acto protocolario desarrollado en el Palacio del Zappeion, el Presidente del COI Juan Antonio Samaranch, y el Ministro Griego de Asuntos Exteriores, George Papandreu, procedieron a la constitución oficial del Centro Internacional para la Tregua Olímpica (CITO), tomándose entre otras decisiones importantes la de la aprobación de los Estatutos de la CITO ajustados a la ley suiza, así como la designación de la estructura administrativa de la CITO en donde figuraban destacadas personalidades de la política y el deporte mundial13. Diez meses más tarde, el 8 de mayo del 2001, tuvo lugar la segunda reunión de la CITO en Nueva York en la Sede de las Naciones Unidas. Su Secretario General, Kofi Annan, puso de manifiesto cómo el proyecto de la Tregua Olímpica había obtenido un apoyo récord en la historia de la ONU, deseando que la idea...

“Tenga tantos defensores en la práctica como los que tiene sobre el papel”.14

XVIII Juegos De Invierno Nagano 1998Para los Juegos de Invierno a celebrar en 1998, cinco candidaturas pujaron al triunfo: Aosta (Italia), Ostersund (Suecia), Jaca (España), Nagano (Japón) y Salt Lake City (Estados Unidos).

En la votaci6n habida el 15 de Junio de 1991, durante la 97ª Sesión del Comité Olímpico Internacional que tuvo lugar en Birmingham, resultó elegida la propuesta japonesa, que había ensayado suerte en dos ocasiones precedentes (1935 y 1972) y que ofertaba, al margen de un sólido respaldo económico y político las garantías de una esmerada organización.

El lema del respeto a la ecología y el medio ambiente, que de forma tan notoria se destacó en Lillehamer, fue relevo recogido por la candidatura japonesa, que proyectó el emplazamiento y organización de sus instalaciones con especial cuidado por la naturaleza e hizo gala de esta decisión en expresivos carteles.

Una perfecta organización de todos los acontecimientos sociales y deportivos y una exquisita y cordial acogida a los visitantes olímpicos fueron las características dominantes de los Juegos.

El austriaco Hermann Maier fue doble vencedor en el slalom y en la súper gigante de esquí alpino, los japoneses coparon el k. 120 por equipos en salto de esquí (Tanakobu Okabe, Saito Hyroya y Masahito Arada) y lo mismo hicieron los holandeses en la prueba de los 10.000 metros masculinos en patinaje de velocidad (Gianni Romme, Bob de Jong y Rintje Ritsma).

Fuente: DURÁNTEZ, Conrado: Las Olimpiadas Modernas, Madrid. 2004, pág. 31 y ss.
Conrado Durantez UABCONRADO DURÁNTEZ
Es Presidente de Honor del Comité Internacional Pierre de Coubertin, Presidente fundador del Comité Español Pierre de Coubertin, Presidente fundador de la Asociación Panibérica de Academias Olímpicas y también Presidente fundador de la Academia Olímpica Española y Miembro de la Comisión de Cultura del Comité Olímpico Internacional hasta 2015. Ha intervenido en la constitución de más de una veintena de Academias Olímpicas en Europa, América y África. Su vocación por el Olimpismo ha sido proyectada en constantes y numerosas intervenciones en congresos mundiales, conferencias y simposios diversos, así como en la publicación de numerosos artículos en periódicos y revistas especializadas nacionales y extranjeras dedicados al examen y estudio del fenómeno olímpico.
Fuente vídeo: http://www.youtube.com

CITAS:

1 Carta Olímpica, Normas 2, 4 y 5.

2 PAUSANIAS: V. 6,  7-8 y VI. 20 y 9.

DIEM, Carl: Historia de los deportes, Barcelona, 1966, pág.,  220.

DREES, Ludwig: Olympia, Gold, Artist and Athletes, London, 1968.

DURANTEZ, Conrado: Olimpia, págs., 195 a 201.

3 COUBERTIN, Pierre: Memorias Olímpicas, Madrid, 1965, pág. 230.

Ideario Olímpico, Madrid, 1963, págs., 174, 211 y 217.

4 “Conférence Mondial sur la Femme et le Sport”, Revista Olímpica, enero 1997, págs., 23-27.

5 DURY, Jean: “Pierre de Coubertin y el Olimpismo, Cuestiones de futuro”, Revista Olímpica, octubre 1997, pág., 45.

BOULOGNE, Yves: “Pierre de Coubertin, sus raíces y el Congreso del Havre en 1897”, Revista Olímpica, diciembre 1997, págs., 49-51.

6 RATNER, Alexander: “Juegos Mundiales de la Juventud en Moscú”, Revista Olímpica, agosto 1998, pág., 14.

7 A.B.C., 20 de marzo de 1999, pág. 84.

8 DURANTEZ, Conrado: La corrupción olímpica, México DF.

9 KIDANE, Fekrou: “Carta abierta a un amigo”, Revista Olímpica, enero 1999, pág., 35.

10 PORTER, Don: “Un juicio precipitado”, Revista Olímpica, abril 199, pág., 15.

11 ANNAN Kofi: “La paz no puede lograrse de un día para otro”, Revista Olímpica, agosto-septiembre 1999,  pág., 34.

SAMARANCH,  Juan  Antonio: “Una cultura  olímpica  en  favor  de  la  paz”, Revista Olímpica, agosto-septiembre 1999, págs., 35-38.

12 “Trêve olympique”, Revista Olímpica, diciembre 1999, pág., 19.

13 “La Fundación Internacional para la Tregua Olímpica”, Revista Olímpica, agosto-septiembre,             2000, pág., 71.

14 “El Olimpismo en Nueva York”, Revista Olímpica,  junio-julio 2000, pág., 57-59.

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